lunes, 24 de junio de 2013

De Futuristas y Vende Humo

Para analizar el futuro no hay título habilitante, es tan verdad como que para ser inventor no hace falta estudiar nada en particular. Sin embargo veo que en los últimos años surgieron muchos “futurólogos” que, si uno les raspa un poco la cáscara, no son más que integradores de charlas TED o lectores de blogs de Internet. Para la media de la gente, la que antes compraba la Muy Interesante, eso es el futuro. En los 90’s, autos voladores para el año 2000, hoy un tipo que en una TED, de no más de 15 minutos, cuenta cómo analizar materia oscura con un tenedor y un tubo de papel higiénico.

Señores y, por qué no, señoritas, eso no es el futuro. Eso no es ciencia. Como mucho llega al nivel de divulgación. Cuestión que se torna muchas veces insoportable porque en esta suerte de democratización de la ciencia, como en la “democratización” de casi cualquier cosa, genera un ejército de personas que creen que realmente saben analizar materia oscura porque lo vieron en una TED. Personas que son capaces de discutir una teoría al mismísimo Stephen Hawking a partir de información leída en un blog.

Para hacer un análisis serio de lo que va a venir y cómo va a impactar en la sociedad, no alcanza con spoilerear el próximo teléfono de Samsung o la siguiente creación de Apple. Confunden, los que lo hacen, el futuro con la frontera de la ciencia. Verdaderos futuristas, como Ray Kurzweil o Paul Saffo, analizan el pasado, el presente y la frontera y a partir de eso generan escenarios, con probabilidades y sustento científico. Por eso su fama de “tira postas”.

Esto no es más que un descargo a partir de la creciente participación de personas que se dicen “futuristas” en los medios de comunicación (radio y TV sobre todo), y resumen su sapiencia a pegotear lo que vieron en twitter, en TEDxRuanda y 3 feeds de RSS de algún blog perdido.


No se deje engañar. Los autos no volaron en el año 2000 y usted no va a aprender a analizar materia oscura en una TED.

No hay comentarios:

Publicar un comentario